miércoles, 27 de abril de 2016

Un cuento más.

La guardiana de la orquídea eterna.


El hielo, fue el principio. Antes de lo creado, cuando las necróticas y danzantes esencias amorfas del caos reinaban la existencia, y las llamadas palabras apenas eran sonidos vacilantes, existió Líe, cuya forma era el frío abrazador de la ausencia y la soledad. Pero en un día, o lo que podemos entender por ese tiempo, cuentan los estudiosos pasados de ese mito, Líe observó el espacio amorfo que le rodeaba, y dijo: “hágase el calor”. Un fuego primordial fue disparado de su interior, apartando las sombras, trayendo consigo el universo, los planetas, los seres vivientes, e implícito, tanto el cálido día, como la helada noche.
Se sabe que en los mismos principios de la historia humana, cuando llegaban las primeras formas de vida en la tierra, ante el frío y calor que constantemente alternaban su lugar en la naturaleza, nacieron los primeros seres de la larga estirpe que puebla el mundo. Macho y hembra los conocimos, hermano y hermana para muchos, los conocedores de las fuerzas elementales y constructores de herramientas que han evolucionado hasta nuestros días. El hermano, llamado Yu, y la hermana, llamada Jin, compartían las tierras por las que ambos surcaban; el primero, curiosamente, tenía una tendencia a la conquista y la superioridad, mientras que la segunda, yacía más en el cultivo, e inicios significativos del arte. Poco a poco, los hermanos entraron en terrible conflicto, porque donde una quería creación, el otro le satisfacía la destrucción, acentuado aún más según nos dejan las leyendas, cuando encontraron la llamada orquídea luminosa. Como el más perfecto rayo atrapado en el tiempo, o el viento más dulce captado por las sensaciones, la brillosa planta era un deleite a la vista, un placer inexplicable; ambos hermanos, por primera vez, conocieron el deseo. Yu, en su codicia, deseaba apoderarse de tal flor, pero ante fuerzas aún inexplicables para ese entonces, Jin, su hermana, sintió cómo la misma orquídea le pedía que la protegiera. La hembra se la llevó, aún en contra de la furia de su hermano, y en contra del dolor que le provocaba abandonar a su única familia. Él juró venganza donde ella pidió piedad, naciendo así, a pesar de la distancia entre ellos, un conflicto cantado hasta nuestros días.  Yu, el conquistador, el codicioso y el destructor, se unió a las bestias de los bosques, creando su nueva estirpe; Jin, la piadosa, la sabia y la protectora, se unió a las plantas, alumbrando al mundo con su progenie. 
Los segundos, transformándose en perdurables años, permitieron el avance de la especie, adquiriendo cada vez mayor complejidad en sus labores. Hijos de los hermanos proliferaron en la tierra, siempre educados en esa horrenda rivalidad, siempre aprendiendo su supuesto lugar en la vida, siempre en un eterno conflicto. Los hijos e hijas de Yu, arrogantes y despiadados, en constante crecimiento sobre las formas de la guerra, buscaban continuos conflictos con sus parientes, mientras que éstos, dotados de gracia, magnanimidad, y una sutileza única con la que realizaban artesanías, trataban de hacer entender a sus familiares la importancia de preservar la belleza de la vida. Pero poco a poco, cayendo en la desesperanza, siempre sufriendo la perdida de seres queridos ante la brutalidad estúpida de sus hermanos,  con el deber susurrante dictado por la orquídea sobre su protección, hijos e hijas de Jin emigraron a las partes más recónditas de la tierra, aquellos fragmentos donde el toque de Líe, portadora del frío, creadora del calor, madre misma de la naturaleza, aún estaba presente. Con sus conocimientos impresionantes de mecánica y habilidad creadora, hicieron posible el surgimiento de un fuerte blindado, una fortaleza amurallada de hielo, cuyo interior preservaría siempre la razón de tantas guerras.
Dichos cuentos eran apenas un silbido tenue en los oídos de Shylin, que apenas le recordaban los tiempos de su niñez, instantes de alegría y gozo antes de conocer la verdadera cara del mundo, antes de haber jurado al pacto de su familia, antes de haber sido la guardiana de la orquídea eterna. Sus suspicaces ojos amarillos se paseaban por el nevoso horizonte, mientras sus largos cabellos rojos se arremolinaban llameantes debido a los veloces vientos de las montañas heladas en las que yacía. El beso frío de aquellas regiones no afectaba su acostumbrado cuerpo, muy a pesar del ceñido corsé que usaba sobre unas ropas blancas y negras de tela suave, y unos pantalones flexibles que le permitían mayor movilidad para la lucha. Al advenimiento de algunos rugidos en la lejanía, ella apretó la empuñadura de su espada, forjada por mano propia, preparándose para la lucha regular.
Eran apenas unos cuantos guerreros, todos hijos e hijas de Yu, aunque eran más que el grupo anterior, bien lo supo por su habilidad de sentir la amenaza del enemigo. A las espaldas de la guerrera, yacía la legendaria fortaleza de hielo, que hacía las veces de un enorme castillo blanco, cuyo interior preservaba una riqueza milenaria, por lo que no estaba dispuesta a dejar pasar a ningún ser con intenciones de conquista. Ante ella, llegaron sus enemigos, algunos en forma humana, otros en una forma más animal, y aquellos especiales que permanecían en un constante estado entre los dos. Las historias que circundaban acerca de la fuerza prominente de Shylin, eran bien recordadas por los invasores que yacían ante su puerta, por lo que algunos guerreros se atemorizaron deteniéndose al instante, mientras que las guerreras apuntaban desde lejos con arco y flechas hacia varios ángulos posibles. Ante la cobardía de su ejército, una mujer, la general suponía la guardiana, se abrió paso entre los demás, encarando a su próximo adversario:

—¡Tú, hija de Jin! Yo soy Luvia, hija de Yu, por lo que nuestra enemistad es indiscutible —bramó aquella mujer frente a su ejército—. Pero hoy, estoy dispuesta a mostrar piedad, y darte la oportunidad de mostrar cordura. Entrega las riquezas que yacen en tu castillo. De lo contrario, mi ejército arrasará con tu fortaleza.

Shylin se mostró indignada ante la arrogancia de sus atacantes, siendo que a pesar de que el objetivo era el mismo, no reconocían la importancia de lo que trataban de robar. La guardiana vociferó su rabia contra aquellos ignorantes, ganándose sus risas a pesar de sus amenazas. Luvia se regodeó ante tal acto de valentía, por lo que inmediatamente llamó a su ejército para un primer ataque. Pero justo antes de que las últimas palabras salieran de sus labios, escuchó al aire silbar justo en sus oídos, dándose cuenta que la mitad de sus tropas, habían sido cortadas en pedazos. La espada de Shylin apuntaba a la nieve de los alrededores, luego de su primera jugada, la cual prosiguió a la segunda después de los gritos desgarradores de los guerreros, ante el horror de vérselas con tan poderoso enemigo. Insultos y risas se convirtieron en súplicas y lágrimas, de las cuales, ninguna perduró después del flotante silencio, testigo de la nieve enrojecida. 
El aire fue un alivio para el sudor que poblaba su frente, mientras que su aliento visible trataba de recuperar su común armonía. Recordó las palabras de sus adversarios caídos, y la palabra piedad retumbaba dentro de su mente. Si, Shylin hace mucho tiempo conoció la piedad, la inocencia, y el cariñó distinguible de su linaje, de su especie, de su familia…pero eso fue hace mucho tiempo, mucho antes de conocer la traición, la violencia, la amargura, la muerte de sus seres amados, y lo que implicaba llevar un deber en sus hombros. Siete largos años de entrenamiento, siete largos años de preparación que la llevaron a ser la mujer que es hoy en día, comparable a la espada más sublime y al escudo más resistente. En sus inicios, mantener el lugar a salvo le resultaba difícil, siendo que en varias ocasiones incluso casi pierde la vida, pero poco a poco fue mejorando, superándose, hasta hacer de esta actividad de protección casi un deporte, indiferente de las vidas que le suplicaban un cese al dolor. Así su ideal: si a ella le fue negada la piedad, ¿por qué debía concederla? Largo el tiempo que ha pasado en este asunto, tanto tiempo ha requerido la protección de aquello que jamás ha presenciado, la orquídea eterna que, según la profecía pasada de generación a generación, esperaría al llamado “elegido”, que activaría sus verdaderos poderes. La pregunta prevalecía: ¿hasta cuándo aparecería esa persona?, ¿quién sería?, ¿ella estaría viva para verlo? Desconocía toda respuesta, preocupándose más por mantener su labor divina.
Sin importar haberse mantenido en un rincón alejado del mundo, ella ha llegado a presenciar el paseo de diversos extraños, que le hicieron dudar sobre la llegada de aquel anhelado momento. Algunos de esos individuos eran estafadores que sólo les interesaba obtener el maravilloso tesoro por infinita codicia; otros poseían la valentía necesaria para enfrentarse a la adversidad, aunque la orquídea no reaccionaba ante tales proezas; y aquellos individuos misteriosos, que bien pudieron obtener el anhelado tesoro con una sola muestra de su gran poder, pasaban de largo el castillo ante el poco interés que aquello les inspiraba.
La quietud conquistaba los días, y el tedio era cada vez más fructífero, pero antes de cerrar sus ojos a un paisaje que se creía inalterable, una visita inesperada, producto del total azar, irrumpió en las puertas del castillo blanco. Mientras Shylin reposaba unos segundos en el interior del fuerte, alejada de los auténticos misterios de su interior, al estar siempre alerta del horizonte, una figura despertó sus sentidos, cuya apariencia descartó la posibilidad de un enfrentamiento: se trataba de un muchacho con piel achocolatada, ropajes verdes, cabellos rojos, y ojitos azulados, que le pidió a la guardiana cobijo por algunas noches, debido al camino recorrido sin descanso, y las bajas temperaturas que castigaban su cuerpo. Sin vacilación, la guerrera se negó a dejar un aposento para el curioso visitante, por lo que simplemente lo dejó afuera, ignorando cómo éste trataba de cubrirse del terrible frío en los escalones del fuerte. “Su nombre o linaje no me importan”, pensó Shylin, “Es un hijo de Yu, como el resto de su estirpe”.
Aunque su corazón frío impedía la entrada de nuevos individuos a sus pensares, siendo las emociones tan esquivas, en una fracción del tiempo, la guerrera jugó con la posibilidad de la profecía, pero la descartaba ante la apariencia del ser, siendo que aunque la llegada de aquel milagroso esperado sería sorpresiva, no podría ligarse a un semblante tan ridículo. En los siguientes días, se mantuvieron las actividades peculiares, mientras que aquel chico, cuyo nombre era Vulcdren, siempre le dedicaba una sonrisa sincera. Él era hijo de Yu, el primer hermano, del linaje de las bestias, pero a diferencia de sus semejantes, el susodicho poseía una perspectiva singular, considerándose a sí mismo hijo de la propia naturaleza que concibió a los dos hermanos.
Ella no tardó en mostrarle lo avanzaba que era en el arte de la lucha, cosa a la que él se mantenía observador y en silencio, con un aire más bien juguetón, causando un tanto la molestia de nuestra heroína, aunque también su curiosidad. Él muchas veces presenció las batallas de Shylin, cerciorándose siempre de no terminar en el fuego cruzado, y evitar el conflicto en todo momento:

—Noto por tus acciones cobardes, ¡que nunca has estado en una batalla! —le incriminó la pelirroja con indignación.
—Las interminables batallas son para quienes toman la senda del eterno dolor —dijo Vulcdren en su defensa, mientras salía de la nieve de donde se había ocultado—. Compadezco las cicatrices que existen en tu alma para que uses ese tono tan rabioso.
—¡No necesito tu compasión, animal! —le gritó enojada Shylin—. Desconozco el motivo de no cortar tu garganta durante la primera noche.
—Quizás reconoces un vínculo en mí, guardiana.
—Tonterías…

Sin embargo la guerrera se sentía conmocionada por nuevas sensaciones que la invadían, o al menos, lo que ella entendía por nuevas, cuando en realidad, eran sensaciones que hace mucho tiempo decidió suprimir. Los vientos soplaban con naturalidad, y Vulcdren, recibiéndolos con cansancio, intentaba resguardarse a toda costa. La guardiana no movía un dedo para ayudarlo, pero tampoco movía un dedo para ponerle fin a su vida, ya que su sola presencia la llevaba a un letargo de indecisión, al sentir los recuerdos despertar en una vorágine hambrienta dentro de su mente, visualizando destrucción, traiciones, odio, pero también, ciertos momentos de sincera alegría…incluso esperanza. Siendo silencioso testigo de su persistencia contra los vientos helados, y las pocas ideas espirituales que ha compartido, casi provocan una sonrisa en su gélido rostro…pero ella es quien es, por lo que decide enterrar tales pensamientos con la misma nieve que la ha rodeado desde tiempos antiguos.
Así proseguía este eterno baile, pasando de heladas noches a confortables mañanas, donde una sincera sonrisa de agradecimiento brotaba de los labios del chico, hacia la indiferente protectora. Los insultos poco a poco se sumieron en una gran tranquilidad, una convivencia talvez inconsciente entre ambos, llegando a un discutible aprecio mutuo. “¿Será el elegido?”, esa era la cuestión sin resolver, por lo que Shylin intentó descubrirlo a través de la lucha, cosa a la que Vulcdren se negó afirmando que jamás pelearía con quien se encuentra agradecido. La quietud, una vez más, apenas volvía, pero el tiempo, sabedor del acontecer próximo en el plano mortal, daba señales a los alrededores de ese rincón del mundo, sobre el advenimiento de otro combate.
Hijos e hijas de Yu, hermanos y hermanas destructores por igual, en mayor número que veces anteriores, deseaban no sólo arrasar el castillo blanco, sino también extinguir la vida de su guardiana. La batalla, más dura que el pasado, ponía en apuros a la última hija de Jin, por lo que en un acto único de imprudencia, pero de indiscutible valentía, Vulcdren intervino, salvando la vida de la guardiana…aún a costa de la suya.
La visión terrorífica de ver a un ser querido atravesado por el acero duro de una batalla, reconociendo especialmente cómo la vida de aquellos ojos tan cercanos jamás volverían a mirar hacia ti, provocó en la guerrera un desatado sentimiento de venganza, y una furia ciega que dio a probar a todo aquel que se interpusiera en su camino. Hijos e hijas, hermanos y hermanas, todos tiñeron con su sangre la blanca nieve, cuyo contacto tibio con la frialdad suave, alzaba una niebla espectral en el campo de batalla, formando figuras fantasmales donde Shylin creyó reconocer cada momento de su cruel pasado en las matanzas cometidas por mano propia.
Vulcdren, finalmente, fue llevado adentro del castillo, donde nuestra heroína intentó salvarlo, pero el cuerpo del chico le avisó, tristemente, que no estaba diseñado para soportar tan bajas temperaturas, que sumado a las heridas, sus horas habían sido contadas. Shylin maldijo su destino, como desde pequeña lo había hecho, cada persona importante para ella, cada conexión realizada con sus semejantes, destruida por los azares del conflicto absurdo con el que fueron creados. Aún así, el orgullo de la guardiana se mostraba altivo, por lo que disimulando su dolor, recriminaba al susodicho el no haber seguido su jornada, en lugar de haber esperado un consuelo que jamás llegaría. Vulcdren, juguetón hasta el final, testarudo e inocente, sonrió a la guerrera, pidiéndole que no disimulara su dolor. “¡No puedes irte todavía!”, le gritaba con furia, con toda la impotencia de ver morir con lentitud al primer ser que la había hecho recordar los dulces sentires de su pasado. Aunque su lado de guerrera le otorgaba la madurez necesaria de aceptar esta muerte, la inocencia despierta luego de tantos años de cautiverio le movía a decir que quería permanecer a su lado, que quería conocerlo más, que quería que la conexión entre ellos no le abandonase:

—Yo también… —dijo Vulcdren en el fin de sus días—. La vida toma caminos inesperados…agradezco tu protección…y también, finalmente…ver la calidez en tu mirada.

Shylin no se había dado cuenta que sus ojos lanzaban copiosas lágrimas, ardientes y grandes, provocando que el gélido rostro de la guardiana reflejara el dolor escondido desde hace tantos años. Abrazó el cuerpo sin vida de aquel juguetón sonriente, de aquel hermano unido a ella, aquel idealista de sus origines, y de aquel que amó sin saberlo hasta su inevitable final.
De pronto, las puertas del castillo se abrieron sorpresivamente, como si reaccionaran de manera natural al dolor de la guerrera, anunciándole un camino por corredores misteriosos. Dejando, no sin pesar, el cuerpo de su amado, observando nostálgicamente una última sonrisa en su rostro, se dispuso a marchar hacia los interiores de la fortaleza, casi siendo empujada a cada paso por una fuerza invisible. Llegando ante unas puertas fortificadas, omitió hacerse la pregunta de lo que le esperaba en el otro lado, ya que una voz susurrante dentro de sus pensamientos le avisaba sobre su certero futuro.
Abriéndose las enormes puertas, lo primero que captó su atención fue el brillo azulado en el centro del gran lugar, en medio de dos enormes estatuas, una de un hombre y la otra de una mujer, los primeros hermanos, Yu y Jin, ella suponía.
Cuando dio el primer paso, un dolor punzante le recordó que Vulcdren había muerto, y todas las lágrimas que aún permanecían en su rostro no le eran suficientes para mitigar tal culpa. Pero así, continuó su camino, hasta estar frente al objeto que había protegido todos estos años, frente a la orquídea eterna a la espera de su auténtico dueño. Un silencio la mantuvo a la expectativa, ya que aquella voz susurrante la abandonó hace poco, pero el instinto surgido de años de dolor, le movieron a decidirse, alzando la mano hacia la brillosa planta. El brillo la inundó, y tal fue su poder que la orquídea se desvaneció en el aire, comenzando así los temblores que provocaban la lenta destrucción del castillo a su alrededor. En ese momento lo supo: que ella, Shylin, hija del mundo ante sus ojos, era la verdadera elegida de ese poder.
Una vez que los vientos helados chocaron nuevamente contra su rostro, viéndose libre de su prisión mental, supo lo que tenía que hacer. ¿Qué poder milenario acababa de recibir?, ¿qué significado tuvo esperar tanto tiempo?, más preguntas le acercaban a una certera verdad: como lo que sucede entre el día y la noche, el ocaso representaba el fin de una cosa y el nacimiento de una nueva, así la sensación de la guardiana. El eterno conflicto estaba lejos de finalizar, pero ahora en su vivir, ante un mundo de confines abandonados, sintió incluso cómo su frío corazón, latía ardiente en su pecho, recuperando aquella extraña calidez, y aquella discreta sonrisa que le devolvía la esperanza, una vez más. 

Máximas Literarias.

Mis Máximas literarias.

¿Pues qué puedo decir de la Literatura, uno de las mayores artes humanísticas, que no se haya dicho en tiempos tanto pasados como presentes? Tanto mentores como amigos y conocidos, me han hecho reconocer su importancia, y vamos, ¡soy escritor, por el amor de dios!, ¿cómo no iba yo, Maximilian de Zalce, a reconocerlo también? Aprendí a regañadientes que no basta con una sola vida para poder deleitarse con todo el conocimiento que varios pensadores, ensayistas, filósofos han acumulado en tantísimo tiempo de evolución espiritual. A mí de niño no me gustaba leer, ¡en lo absoluto!, lo cual creó consecuencias hasta mi adultez, o al menos, hasta que decidí aventurarme por nuevos mundos. El primer impacto asombroso del mundo, que despertó en mí un ideal que sigo manteniendo hasta la fecha, no comenzó, desgraciadamente, con los libros, pero los primeros que leí, me permitieron bosquejar, de forma auténtica, cómo quería plasmarme a mí mismo.
Cuando comencé a escribir, y dejar de ver tanta caricatura, pude darme cuenta de los enormes universos a los que me adentraba, y que parecían infinitos. Obviamente no todos los libros me creaban un gran impacto, porque aunque si existía cierto aprendizaje, algunos poseían aspectos que impedía hacerlos completamente míos, y así siguieron mis búsquedas por diferentes territorios. Antes tenía el gran defecto de no apreciar lo que leía frente a mí, por lo que sólo hasta cierta edad, pude darme a la tarea de identificar con precisión mis libros preferidos, los cuales, mostraré a continuación.

1
DEMIAN
HERMAN HESSE.

El verdadero y único libro que provocó el primer impacto literario en mi vida. Las andanzas de Emil Sinclair, al lado de su enigmático y cariñoso guía, Max Demian, me hizo aprender acerca de las diferentes perspectivas que existen en una misma realidad, la intermitencia en su máximo esplendor, pero por sobre todo, cómo nuestras propias oposiciones internas son complementarias hacia un renacimiento de posibilidades, provocando el continuo recorrido de nosotros mismos. Excelso en todas sus formas, y simbólicamente muy especial por el contexto que vivía cuando conocí esta historia. Este libro, lo recuerdo bien, me fue dejado como un proyecto opcional de preparatoria, porque tenía que elegir entre éste y otro libro, para realizar mi respectivo trabajo; hasta la fecha, no me arrepiento de mi decisión, siendo que ahí se marcó el inicio de muchas cosas, muchas batallas, muchas caídas, pero sin lugar, muchas experiencias que permanecerán en mi alma hasta el día de mi muerte.


2
El Arco y la Lira
Octavio paz.

“El hombre no es nunca idéntico a sí mismo. Su manera de ser, aquello que lo distingue del resto de los seres vivos, es el cambio”. Fue esta, con muchas otras enseñanzas, la que me hizo colocar este libro como uno de mis predilectos. Posee una narrativa artística sublime, porque aunque el autor plasme con una lógica ligada todas sus ideas, logra convertirlas en poesía misma. La forma en cómo habla de esta poesía, esta expresión tan atinada, enigmática, y extraordinaria, yendo más allá del texto o la simple acción de declamar un poema, expresando como la acción y el vivir de la poesía implica una confrontación y conformación de diversos factores que hacen vivir en ti una inolvidable experiencia, como también hacen vibrar el antes y el después de todo el vivir humano.


3
La historia interminable
Michael ende.

Esta historia permitió que pudiera dar respuesta, al menos de una forma literaria, a muchas de las interrogantes que tenía sobre la existencia de mundos imposibles, a través de todas las historias de la humanidad, fungiendo como ventanas o reflejos de esos universos. Los personajes, las circunstancias, las figuras, y todo el trasfondo que todo ello significa, me atraparon en una vorágine de momentos que yo quería plasmar y re-interpretar en historias de mi propia creación. Siento que esta novela, por su temática central, el abandono de los sueños y los anhelos en el mundo humano, es un tema que bien ha trascendido a través del tiempo, provocando esa inspiración inocente y única en las futuras generaciones.
  

4
Psicoanálisis de los cuentos de hadas
BRUNO BETTELHEIM.

Llegó el tiempo en que estaba demasiado adentrado con historias fantásticas, por lo que, ante diversas situaciones, decidí aventurarme por aspectos más analíticos de la vida humana. Con esta narración única, aprendí muchísimas cosas no sólo de los cuentos de hadas, sino de las historias en general, comprendiendo ante todo, que se trata sólo de una perspectiva psicoanalítica, y que por definición, no abarca todos los aspectos del mundo. Eso sí, disfruté reflexivos y conflictivos ratos de lectura, sacando conclusiones más que satisfactorias.


5
¿En quién piensas cuando haces el amor?
Homero aridjis.

Definitivamente, el libro más extraño que he leído de los que mostraré hoy. Con un principio un tanto nebuloso, y continuaciones un tanto inquietantes narrativamente hablando, posee personajes altamente disfrutables, vivos, con complejos, ¡que sienten, vaya!, y gran parte de la historia se cierne sobre Yo Sánchez, y sus conflictos con respecto a su apariencia, ante una sociedad, debatiblemente futurista, que muere ante sus ojos. Destacando temas como la superficialidad, los prejuicios, las diferencias, la represión, la corrupción, y el cambio, nos dibujan un mundo muy cercano, y a la vez, invisible a nuestros ojos, con la invitación de adentrarnos más y más hasta el inevitable fin.


6
CARRIE
Stephen King.

¿Pues qué más decir de Carrie, la hermosa y atormentada jovencita con poderes extraordinarios? Es uno de mis personajes favoritos, tanto en la película como en la novela, reflejando esa soledad, la discriminación, y la búsqueda de aceptarse a sí mismo por sobre los esquemas que impone la sociedad. El libro me gusta más porque es mucho más detallado, de manera artística, con respecto a la personalidad de la joven, y los pensamientos que cruzan por su mente ante los constantes ataques del mundo exterior a su persona. ¿Por qué murió Carrie White?, ¿por su odio?, ¿por su abandono?, ¿o quizá, por su miedo?, no lo sabemos a ciencia cierta, aunque cabe preguntarse si pudo terminar de otra forma, y recuerdo que pasé largos minutos reflexionando ello. Me hubiera gustado ver más de este personaje, pero los finales tienen un porqué, y este libro me dio paso a hacer nacer nuevos comienzos.


7
CUENTOS DE LA PIEDRA NEGRA
JOAN LLARCH.

“Hay en el corazón del mundo una Piedra Negra, densa y manchada de siete colores, que son las pasiones humanas. Tal es su dureza que no es posible reducirla por ningún medio tecnológico de fusión; sólo el poder del Hombre Reencontrado es indemne a su malsana fuerza”. De los mejores que he leído en mi vida, una compilación de cuentos que describen, a través de diversas situaciones, los siete excesos humanos, los pecados capitales, en orden de la envidia, avaricia, orgullo, lujuria, ira, pereza y gula. Historias muy bien construidas, con lecciones profundas bien desarrolladas, y finales más que soberbios.


8
EL CAOS DE LAS COSAS PERFECTAS
JORGE BUSTAMANTE GARCÍA.

Un muy breve librito de poemas, que una vez, me encontré por casualidad, donde pude presenciar la captación del caos y el equilibrio en cosas sencillas y naturales, con el simple uso de la percepción humana. Las figuras que emplea, su propia construcción, fueron suficientes detalles para mantenerme cautivado.


9
Esclavos de la obscuridad
Jean-christophe grangé.

Una novela del género de suspenso por excelencia. Anteriormente he querido hacer un análisis profundo de esta obra, plasmando su genialidad, construcción, narrativa, y carga simbólica existente en cada uno de sus personajes, reflejando a su vez los caminos tortuosos del mundo de hoy entre lo divino y lo demoniaco, entre la salvación y la condenación. Magistralmente atrapante, se cuenta la historia de un inspector de asesinatos, que trata de buscar la verdad tras el suicidio de su mejor amigo, encontrándose con verdades no tan agradables no sólo del compañero con el que ha compartido tantas experiencias, sino de su mismo entorno, entrando en el juego de una mente siniestra que le hace cuestionarse entre la lógica y la fe.


10
LA SAGA DE LA CASA DE LA NOCHE
p. c. cast y kristin cast.

Soy consciente de que para muchos puede resultar una blasfemia la cruza de sangre mágica y crepuscular, pero debo decir que la concepción de dicho acto, con el que afortunadamente me crucé, fue para mí bastante disfrutable. La casa de la noche, la saga completa, habla sobre las aventuras de Zoey Redbird, una chica que ha sido marcada por Nyx, la representación de la noche y diosa de los vampiros, para ser su alta sacerdotisa en el mundo actual, obligándose a hacer frente a los muchos enemigos que buscan sembrar el caos y la discordia. Si existen estos elementos estereotípicos, escenarios forzados, detalles bastante efímeros, pero los personajes poseen una complejidad a lo largo de la saga, que me permitió identificarme con más de uno, logrando una conexión y propósito en mis momentos más difíciles.


11
EL HÉROE DE LAS MIL CARAS
Joseph Campbell.

Increíble libro de mitología mundial por excelencia, donde a través de diversos ejemplos sobre las distintas historias y leyendas de la humanidad, acompañado con algunos testimonios oníricos y vivenciales de algunas personas, se empieza a dar forma a la cuestión continua sobre la figura del héroe en el espíritu humano, sus misterios, y los caminos que decide cruzar para cumplir con su destino. Maravilloso en muchos niveles, cuyas explicaciones y metáforas no te dejan soltarlo por ningún momento, además de permitir esta sensación universal y trascendente de cómo la aventura heroica se convierte en la aventura individual.


12
LA VENUS DE LAS PIELES
Lepold Sancher-Masoch.

Una historia suculenta, no sólo por su temática o su importancia histórica, también por su contenido y el arte con el que es realizado. Un hombre que busca la libertad bajo la esclavitud de una hermosa mujer, cuya vorágine de emociones, a lo largo de esta trágica narración, lo conllevará a un único fin.

Como se puede observar, los libros que me han marcado, son pertenecientes a géneros muy diversos, cada uno con una posición distinta hacia la vida, cosa que lo hace interesante, sin dejar de lado por supuesto lo que se podría interpretar de dichas enseñanzas. Espero hayan disfrutado de estas breves palabras como yo he disfrutado escribirlas. Mi nombre es Maximilian de Zalce, el Guardián Eterno; agradezco su atención.

Predilección cinematográfica.

MI PREDILECCIÓN CINEMATOGRÁFICA.

El gusto se rompe en géneros, y nunca mejor dicho al tratarse de aquellas películas que despiertan en nosotros, un profundo impacto. Sé que en muchas ocasiones, puede parecer imposible que nos guste de todo un poco, ya que al cuestionarnos a nosotros mismos la razón de aquellos gustos, vienen a la cabeza, de manera automática, un determinado tipo de películas. Sin embargo, como la reflexión nos lleva por horizontes inexplorados, nos podemos percatar de que aquel asombro general, independiente a un solo camino determinado, responde a que existen diversos motivos para tal o cual impacto. Por ello mismo, desconozco un tanto las clasificaciones que ostentan el decir, que un filme es mejor que otro, a no ser, que existan criterios circunstanciales y definidos de evaluación. A estas alturas, es una obviedad el decir que en toda película, existen aspectos preciosos como inservibles, puntos fuertes como puntos débiles, y no pretendo, jamás de los jamases, ser un experto en este ámbito, siendo que mi único deseo es expresarme con total sinceridad, sin dejar de lado los umbrales que me lleven hacia nuevos conocimientos. ¿Qué quiero decir con todo esto? Pues, en realidad, varias cosas aún; ya en palabras simples, tratándose de listados donde se clasifican tales elementos, en lo personal, aún no he encontrado una técnica adecuada para poder realizar, de manera precisa, un trabajo de ese tipo. Desde hace poco logré darme cuenta (hasta ahora), que cuando se trata de películas, éstas me gustan por diferentes razones, llámese la actuación y el arte que poseen, hasta el propio contenido o el contexto en que las vi. Es de vital importancia observar las cosas más allá de los gustos, y reconocer el arte que poseen diferentes obras creadas por la mente humana, porque también, ¿quién diría lo contrario?, quizá terminen gustándote, quizá no, pero esa conclusión estaría sustentada por un análisis reflexivo, sin dejar de lado la importancia del descubrimiento, y detalles que podrías aprender. Es complicado, lo sé, el hablar de una perspectiva que divida el gusto de la auténtica apreciación, ¡de hecho desconozco si existe realmente tal diferencia!, pero aparte de que es muy divertido preguntárselo, también nos permite, hasta cierto punto, adentrarnos, desde múltiples perspectivas, a cualquier obra, y apreciar su contenido, su prima esencia.
Lo que verán a continuación, querido público de todos y ninguno, será, tal como el título lo sugiere, mis películas predilectas, que me gustan por muchas razones, y son las que más se me vienen a la mente en estos momentos. Cabe resaltar, como ya he remarcado antes, que éstas me gustan por diferentes aspectos, debido a que no considero, al menos para propósitos de este blog, aspectos más importantes que otros, ¡aunque claro!, todos los aspectos deben analizarse, y profundizarse, pero si en algún momento no lo sienten así, pido disculpas, porque como también exploro nuevos horizontes, también lo hago con total sinceridad. Me alegro de ser objetivamente subjetivo, amigos míos. O connotativamente denotativo, por experiencias pasadas.
  
1
LEGO.


Siempre he visto esta película como una hermosa ejemplificación sobre muchas incógnitas surgidas a partir de la jornada del héroe de Joseph Campbell. Alejado, pero sin subestimar, esta transición del mundo conocido al mundo mágico, encontré en esta película una demostración simbólica sublime acerca del potencial anidado en todos nosotros para romper esquemas, sobrepasar límites, de transformarnos a nosotros mismos, además de esta cercanía que tenemos con lo divino por medio de nuestras capacidades imaginativas. Una historia llena de color, amor, aventura, reflexión, y que puede ser disfrutada, pieza por pieza.


2
EL GABINETE DEL DOCTOR CALIGARI.


Una de las máximas del expresionismo, cuyo gran impacto más allá de este reflejo sobre los aspectos más obscuros de la mente humana, me asombra el gran uso corporal y expresivo en cada uno de los actantes, sin mencionar los escenarios tan bien construidos, dando ambientación a la trama segundo a segundo. Una obra soberbia que ha trascendido hasta nuestros días.


3
DOG SOLDIERS.


Una cinta cargada de muchísimo encanto, un diseño explosivo, y plagada de detalles enriquecedores tanto en cada uno de los personajes como en la historia en general. Es, sin duda, una de las mejores películas de hombres lobo que he visto, cuya banda sonora en conjunto con destacables actuaciones, escenarios distinguibles, y situaciones de suspenso, te hacen disfrutarla cada minuto. Por desgracia, aunque si llegan a detectarse ciertas inclinaciones políticas o bélicas, no logro sacar una enseñanza impactante a lo largo de la película, más allá al menos de las grandes consecuencias que trae la soberbia humana.


4
DBZ. LA BATALLA DE LOS DIOSES.


El retorno más esperado por muchos afines a la serie de Dragon Ball Z, cuyo personaje protagónico alcanzando un poder sorprendente, terminará por enfrentarse a adversarios no menos que divinos. El dios de la destrucción ha surgido de su gran letargo, con el único deseo de cumplir su premonición de enfrentarse a un rival digno de sus poderes, por lo que al enterarse de que el gran Freezer fue derrotado, busca al guerrero conocido como Goku. Como en todo, la película posee muchos puntos en contra, pero presenciar estos elementos esenciales que se encargaron de plasmar en cada uno de los personajes, sin mencionar el agregarle otros nuevos, llenaron la trama con frescura y encanto. Esperemos que en algún futuro, se vuelva a ver este potencial.


5
BIRDMAN.


La significación central y la visualización impactante acerca de la figura del superhéroe, como la representación unificada de nuestros temores más profundos, acerca del nulo reconocimiento que percibimos del exterior, ignorando el triunfo vivencial que representa nuestro existir ante una creación artística propia, es lo que con mayor mérito, saco de esta película. Me encanta, en todos sus niveles. La primera vez que la vi me impactó su temática debido a gran influencia de mi entorno, y hasta la fecha, lo sigue haciendo por las mismas razones.


6
Poder sin límites.


En sí la historia de esta película no es algo que me emocione mucho, pero debo decir que su propuesta visual, en conjunto con la degradación continua en el personaje de Andrew Detmer, hacen que esta sea una de mis referencias favoritas en mis debates internos sobre lo que implica ser un superhéroe, o en todo caso, qué circunstancias son las que provocan un uso destructivo de un gran poder.


7
Los miserables.


El mejor musical que he visto en mi vida. Estoy orgulloso de decir, que en cuanto a ese género, no vengo, por así decirlo, “desarmado”, porque he tenido la oportunidad de ver excelentes películas como “Violinista en el tejado”, “Chicago”, “Los productores”, “Rent”, entre otros. Esta grandiosa historia de redención, poseedora de un ritmo muy particular, suave pero explosivo, tenue pero profundizado, me atrapó completamente.


8
KICK-ASS 2.


Sinceramente, la primer película de Kick-Ass se me hizo mucho mejor que la segunda, y miren que no me meto en el tema de la adaptación del cómic, porque existen millones de diferencias en cuanto a la obra original. Pero debo decir, y es algo que no saben muchos, que ligado al movimiento de los superhéroes de la vida real, da un mensaje de esperanza al decir que el propósito no anida en el traje que utilices, más bien existe en tus ideales y cómo decides expresarlos. Es lo que más rescato de la película, y que hasta la fecha sigo alabando.


9
STAR WARS
Primer trilogía.


Una lucha milenaria entre los aspectos más profundos de la humanidad, representados en una visión clásica y galáctica del héroe arquetípico. La decisión que constantemente juega entre el lado luminoso y el lado obscuro que conforman esta fuerza integrada por todos los seres vivientes, es una de las temáticas centrales por las que me interesó este enorme y basto universo.


10
BATMAN V SUPERMAN.
DAWN OF JUSTICE.


Ampliamente discutido en una publicación anterior, la razón de mi gusto hacia esta película, es más por su contenido significativo, algunas propuestas visuales, como también su contexto simbólico. El primer inicio de la justicia, que aunque no alcanzó, en lo más mínimo, una entrada digna, si sirve como base para una adaptación más convincente.


11
LA SOCIEDAD de los poetas muertos.


“Oh capitán, mi capitán”. Carpe Diem, y los conflictos que conlleva, a su máximo esplendor. Esta poesía como expresión del mundo y este reflejo definitorio de la esencia humana, se ha convertido en una eterna lucha donde muchos tratan de ponerlo en un ámbito meramente superficial, pero que otros, generaciones futuras, han conseguido no sólo dignificar, sino transformarlo en diversas posibilidades. El ver más allá de la métrica absurda, y conocer la verdadera experiencia, el verdadero vivir, es el elemento que más me llamó la atención de esta cinta.


12
Cyrano de bergerac.


Un éxito de años anteriores, específicamente el de 1990 dirigido por Jean-Paul Rappeneau. La interpretación que hacen de esta obra milenaria, tanto sus conflictos como discursos, me dejó maravillado, haciendo que aquel miedoso y enamorado narizón se mantuviera entre mis personajes favoritos.


13
TEMPORADA DE PATOS.


Una película que para muchos pueda resultar burda, incluso aburrida, pero a pesar de tener muchos contras, pude reconocer que su arte fue suficiente para hacerme ver la magia existente en la sencillez cotidiana, y cómo el azar nos permite construir momentos preciosos.

Habiendo finalizado, humildemente puedo decir que me fue grato este recorrido, esta reafirmación de mi esencia, y los diversos aspectos que me conforman. Espero, sencillamente, como en ocasiones anteriores, que hayan disfrutado de estas palabras, como yo disfruté escribirlas. Aquí se despide Maximilian de Zalce, el Guardián Eterno; gracias por su amable atención.


Ninguna de las imágenes aquí ocupadas me pertenece en ningún sentido.
Su utilización es solamente por motivos de entretenimiento y enseñanza.
Toda imagen usada es propiedad única de sus respectivos creadores.
Sin más que afirmar por el momento, gracias por su atención.

El origen de la justicia.


“Una eterna búsqueda…”

Esas son las únicas palabras que me sirven para describir la vorágine de pensamientos que atraviesa mi mente, cada vez que rememoro ciertas situaciones de la película que nos ocupa. Bajo una apreciación objetiva, uno sabe que el enfrentamiento entre estos personajes es legendario en varios niveles, el cual ha sido presentado y representado una y otra vez conforme el devenir del tiempo. Desde sus inicios, las personificaciones mismas del día y la noche, han mejorado sus peleas hasta la actualidad, y aunque es cierto que en el reciente filme, no hemos visto la mejor batalla entre estos inmensos gladiadores, si provocaron en mí muchísimas preguntas.


Con normalidad, y los que son atentos a mis palabras bien lo saben, que yo no me involucro de manera activa en temas tan actuales, como películas o de otra índole. Sólo una vez lo hice, de forma inmediata, ante una adaptación sorprendente de Dragon Ball Z, pero de ahí en fuera, me he mantenido al margen. Pero ahora mismo ocurre algo diferente. El lanzamiento de esta historia en la pantalla grande, más allá de haber provocado una marcada división entre los admiradores del cine de superhéroes, refiriendome a quienes les pareció increible y los que vieron un potencial desperdiciado, a mí, en lo personal, debo decir que me atrapó, no tanto por su argumento visual o su trama en sí, sino por su contenido significativo, e implicación simbólica.
¿Qué es la justicia?, ¿a qué le llamamos el camino correcto?, ¿cómo se distingue el “bien”, del “mal”?, ¿dónde terminan las hazañas justicieras, e inician los actos implacables de venganza?, ¿quién posee la verdadera autoridad para ejercer actos de heroismo? Esas fueron preguntas que, aunque simplistas, no pude evitar que invadieran mi mente, por lo que antes de entrar de lleno, haré un breve recorrido por la historia cinematográfica de ambos personajes, tratando de profundizar en las incognitas que me he planteado.




BATMAN
EL CABALLERO DE LA NOCHE


Remontándome hasta las primeras apariciones de Batman en la pantalla grande, hasta su concepción más obscura con su más reciente trilogía, el vigilante sombrío ha pasado por una sorprendente transformación, donde los mismos ideales de justicia y venganza se han visto en un eterno conflicto, representado por diversos personajes durante tal trayecto, entregándonos momentos sorprendentes. ¿Quién puede olvidar la actuación de Jack Nicholson como el primer guasón del cine?, ¿la sensual aparición de Michelle Pfeiffer como la suculenta Catwoman?, ¿o la entrada triunfal de Danny DeVito como el Pingüino?



De igual forma no desacreditemos a Christopher Nolan por su espléndido trabajo en Batman Begins, donde nos muestran los inicios característicos del personaje, lo que conllevó a que pudieramos presenciar, en The Dark Khight, la atinada y cruel actuación de Heath Jedger como el Joker y la aparición de Anne Hathaway igual como Gatúbela en The Dark Khight Rises.  


Sé que ninguna de las cintas ya mencionadas es tomada en cuenta en la más reciente, pero todas, aunque sea en detalles, conforman el núcleo de Batman, y en el Origen de la Justicia, conocemos sus aspectos más conflictivos, por no decir los más salvajes. Pero no hay que apresurarnos todavía.


Cinematográficamente, Superman nunca fue un personaje que me llamara la atención, en especial porque a diferencia de los cómics, o las series de televisión que salían con respecto a él, se me hacía demasiado complicado poder ver un superhéroe de esa índole en películas de actuación, es decir, con seres humanos de carne y hueso. Aunque tengo que admitir que, hasta la fecha, es la proposición más decente que existe sobre una película del icónico hombre del mañana, ¡y ni siquiera lo digo porque me considere experto!, pero teniendo en cuenta que Superman es realizado por diversos escritores, es lógico que sea dificil captarle la idea, y hacer una trama en consecuencia. Eso si, la ambientación sobre el planeta origen de Kal-El, como su vida en la tierra, es algo que debe aplaudirse.



Debo decir que las escenas de lucha, como también los continuos conflictos de Clark acerca de su verdadero origen, fueron lo que más me gustó, y hizo que quisiera ver más de este personaje. Pero como dije anteriormente, no es lo mejor que he visto de él, y no se si llegaré a verlo en posteriores cintas donde aparezca Superman.



Habiendo terminado este humilde recorrido, proseguiremos a lo que nos atañe, al más reciente conflicto entre dos leyendas, la confrontación del siglo en busca del auténtico ideal, la batalla que, en mi inocente entender, me permita trascender la simpleza de mis primeras dudas, y llegue a una atinada conclusión. ¿Cuál fue mi honesta impresión sobre Batman v Superman: el origen de la justicia? Pues sencillamente, no era lo que esperaba, aunque debo decir, que me vi sorprendido en varios momentos. El inicio del filme me resulta impactante, no tanto por su elaboración visual, sino por su contenido significativo, siendo que al comenzar con el asesinato de los padres de Bruce Wayne, lo que conllevaría a la transformación de Batman, ya nos plantea hasta cierto punto, el conflicto que implica en el ser humano, al vivir momentos de esa índole, de si optar por una cruzada justiciera, un camino de venganza, una vida de temerosa quietud, entre muchas otras opciones que los propios pensamientos puedan formar. Siendo que la película en sí es una secuela directa del hombre de acero, por obviedad deciden concentrar escenas enfocadas en los conflictos de Bruce, y la motivación debajo de sus acciones como vigilante. En cuanto a Superman, no fue manejada de una manera digna lo que representaba un ser con sus poderes en un mundo actualizado, porque aunque si se mostró cierta polémica, pudieron haberle dado más peso a esas escenas.



Siento que una de las cosas que afectó notoriamente a la película, es la introducción de muchos personajes conocidos, tales como Lex Luthor, la Mujer Maravilla, Doomsday, incluso los demás miembros de la Liga de la Justicia, porque aunque fue emocionante observarlos en la gran pantalla, su aparición la percibí con nula fluidez. Fue interesante, al menos en un inicio, el enfoque que le dieron al joven dueño de Lex Corp, pero poco a poco, hasta su trágico final, fue evaporándose, hasta terminar siendo, a mi parecer, un sencillo cientifico loco con hambre de poder, en lugar del villano calculador que se muestra en los cómics.
De las cosas que más me fascinaron del filme, fueron, sobre todo, dos referencias que se hicieron a lo largo de la película, sobre dos épicos cómics que mostraban de manera cruda, el enfrentamiento entre ambos superhéroes. La primera, durante las alucinaciones de Batman siendo capturado por el Hombre de Acero, es una referencia al cómic de Injustice: dioses entre nosotros, donde Superman se vuelve un dictador del mundo, teniendo al murcielago como única resistencia. El segundo, más que obvio, es el cómic El regreso del señor de la noche, en el corto combate que sostienen ambos guerreros, antes de unirse por un objetivo en común.


De igual forma, me parecieron emocionantes los cameos realizados sobre los futuros miembros de la Liga de la Justicia, como también la primera aparición en la pantalla grande, de la famosa trinidad justiciera, enfrentandose a uno de los villanos más fuertes y peligrosos del universo DC. Como ya había expresado, la introducción de los miembros no me pareció del todo fluida, pero sin lugar a dudas, simbólicamente, fue algo extraordinario de observar.


Sin embargo, las preguntas prevalecen a lo largo de la película, ¿en qué radica el camino justiciero?, ¿cómo tomar la decisión correcta? Sin irme muy lejos, pueden resultar verdaderamente preguntas complicadas, aunque se trate de una simple película de superhéroes, pero en mi humilde opinión, pude llegar a una sencilla respuesta: es una eterna búsqueda.
Creo firmemente que existen situaciones donde no hay opción, no refiriendome precisamente a asuntos de vida o muerte, pero si donde se tienen que tomar dificiles decisiones con aún más complicadas consecuencias. En contra medida, por un lado más esperanzador, puedo afirmar que siempre existen opciones, aunque para mí, es una realidad el creer que no a todos se les presentan las opciones más sencillas. ¿Hasta qué punto creemos válido un camino justiciero? Pues exactamente hasta el punto donde el villano se afirma como el héroe de su jornada, y quizá, viceversa, por lo que podriamos contemplar que la vida no es sólo blanco y negro, sino que igual posee muchos toques de gris. Uno mismo decide hasta qué punto es válido su concepto de justicia, de venganza, o de lo que sea, lo cual, a final de cuentas, generaría el conflicto con aquellos que consideren su avance como algo monstruoso. El caos nunca nos ha abandonado, amigos míos, existe aún en nuestros días, anidado en el corazón de todos los seres vivientes, porque habría que reflexionarlo, ¿qué es el mundo, la realidad que se muestra ante nuestros ojos, las personas con las que convivinos, sino un mar de elecciones constantemente en conflicto? Sinceramente, un problema de nunca acabar, un tema de dificil resolución, pero regocijemonos al pensar que, de haberlo resuelto hace años, la vida…sería aburrida. El propio equilibrio, por definición, perdería su significado, su importancia, cosa que no podemos permitirnos, mucho menos en esta gran era de las posibilidades, por muy extraordinario, o aterrador que nos resulte. ¿Radical? Quizá, pero es una perspectiva bastante honesta.
Para concluir esta temática, la película me gustó por razones muy precisas, auque, como dije antes, no desconozco todos los puntos en contra. Esperemos las cosas mejoren a futuro, y que el surgimiento de la Liga de la Justicia, posea un inicio digno, porque de lo contrario, seguiré insitiento, con una sonrisa nostálgica, en la inclusión de Linterna Verde para mejorar las cosas. Pudimos ver cómo Batman y Superman pudieron resolver ciertas discrepancias, pero aún falta por ver algún día, el combate definitivo entre estos reconocidos personajes.


Sin más que agregar por el momento, me despido humildemente de aquellos atentos a estas sinceras palabras. Yo soy Maximilian de Zalce, el Guardián Eterno; hasta nuestro próximo encuentro, gracias por su atención.



Ninguna de las imágenes utilizadas aquí me pertenece ni en el más absurdo de los sentidos.
Su utilización, y obvia edición, es con el único propósito de enseñar y entretener.
Todas las imágenes pertenecen únicamente a sus respectivos creadores.
Sin nada más que aclarar, gracias por su debida atención.